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Un vistazo a la fruticultura por medio del arte y la cultura

Un vistazo a la fruticultura por medio del arte y la cultura

Últimos días en Valtorres y, con ellos, también el final de esta aventura. Han sido unos días de bastante ajetreo, en los que conseguimos realizar las últimas grabaciones y recopilar la información de las personas que han participado en el documental en menos tiempo del que habíamos necesitado durante nuestra estancia anterior.

Para nosotros, esto fue una muestra de todo lo que habíamos aprendido y de la evolución que habíamos tenido a la hora de trabajar gracias a la experiencia de la estancia en verano.

Este sábado ha tenido lugar la inauguración del mural que Pablo había realizado durante el verano. Noelia, Elena, Chusé y el propio Pablo han sido los encargados de explicar como la obra representa la estrecha relación que existe entre Valtorres y la agricultura y sirve como homenaje a todas aquellas personas que han dedicado gran parte de su vida al trabajo en el campo y al medio rural. El elemento principal del mural es el melocotón, una fruta muy representativa del pueblo y de su actividad agrícola. La idea nació de un boceto que Pablo realizó un año antes de que el proyecto comenzara a tomar forma, precisamente en una de las plantaciones de Noelia.

Además del significado que tiene el mural, también nos llamó la atención el lugar en el que se encuentra. Está situado en uno de los rincones más representativos del pueblo, el conocido como rincón de Carmen y Jacinto. Durante nuestros primeros días en Valtorres ya habíamos conocido la historia de este espacio. Según nos contó Noelia, fue una cesión de Carmen y Jacinto y, durante un tiempo, los vecinos utilizaban el lugar para dejar aquellas cosas que ya no necesitaban.

Sin embargo, para Carmen aquel espacio siempre tuvo un significado diferente. Era su pequeño rincón, un lugar donde podía pasar horas sentada mientras contemplaba el monte de San Juan. Noelia también nos contó algunos de los recuerdos que guarda de las conversaciones que mantenía con Carmen cuando era joven y vivía en casa de sus tíos mientras estudiaba.

La inauguración además de servir como una presentación de una obra ha sido un evento muy especial para todos, en nuestro caso ha sido uno de los últimos encuentros con Valtorres y su gente, hemos podido charlar con algunas de las personas que hemos conocido durante estos meses y despedirnos como es debido, entre risas y mucho cariño.

Algo que nos emocionó mucho y que estamos seguros de que recordaremos siempre, ocurrió durante la explicación que Pablo estaba haciendo sobre el proyecto. En medio de la presentación, decidió mencionarnos y poner en valor el trabajo que habíamos realizado durante todas estas semanas. Cuando Pablo nos nombró pudimos ver cómo a Chusé le cambiaba completamente la cara y aparecía una sonrisa que también consiguió sacarnos una a nosotros. Fue un gesto pequeño, pero para nosotros significó mucho, porque nos hizo ver que todo el esfuerzo, las horas de grabación y las conversaciones que habíamos tenido habían servido para algo.

Este tipo de momentos son los que nos hacen darnos cuenta de que el proyecto ha terminado siendo mucho más que un simple trabajo o un documental. Cuando llegamos a Valtorres no conocíamos a ninguna de estas personas y, poco a poco, fuimos creando un vínculo con ellas. Durante estas semanas, muchas personas del pueblo nos han repetido que tenemos un hueco en el corazón de Valtorres, y después de todo lo que hemos vivido allí sentimos que ellos también se han hecho un hueco en el nuestro.

Texto escrito por Indira Jiménez, Adrián Casasola y Milagros Sevilla. 

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