Cuando alrededor todo es naturaleza, resulta imposible desligarse de ella para borrar cualquier tipo de conexión con la tierra, los montes, los árboles y los ríos. Aquí, en el Valle de Araitz, los niños juegan descalzos en los charcos que dejan las tormentas veraniegas mientras los adultos observamos su divertimento y nos reímos con ellos.…