A mitad de nuestra estancia en Valtorres tuvimos la suerte de conocer a Laura, una mujer joven llena de ideas y con muchas ganas de llevarlas a cabo. Entre ellas se encuentra Habitar el color, un proyecto que une el arte con las raíces del pueblo.
Una mirada a la agricultura de Valtorres a través de dos generaciones.
Un olivo centenario que, entre sus ramas, guarda la memoria y el cariño de todo un pueblo
Los días siguientes nos han permitido seguir conectando con Valtorres y su gente.
A los pies del cerro de San Juan y cerca de la vega del Jalón se encuentra Valtorres, un pequeño pueblo de Zaragoza donde los verdes y los ocres se entrelazan dibujando un paisaje que nos daba la bienvenida.